Mujer activa y saludable: características.

La puesta en forma de la mujer es especialmente compleja, ya que influyen mucho las fluctuaciones hormonales debidas al ciclo menstrual. Los cuerpos femeninos tienden a acumular grasa corporal con facilidad en zonas del cuerpo como caderas, glúteos, triceps, o zona abdominal.   El modelado corporal es la esencia de mi sistema de entrenamiento. He entrenado a mujeres de 40, 50 y 60 años, que han mejorado significativamente su apariencia corporal con un sistema de entrenamiento que combina fuerza con ejercicio cardiovascular, haciendo incidencia en esas zonas que tanto preocupan a las mujeres en general.

Beneficios del entrenamiento con pesas: mejora tus huesos y tu silueta

Este tipo de entrenamiento hace que la mujer con algún grado de obesidad, recupere su autoestima. Nuestra recomendación es seguir una actividad con pesas, muy de la mano con el entrenamiento de tipo cardiovascular,  ya que es la herramienta necesaria para mantener un cuerpo más magro o libre de grasa.

 

 

·          Para las mujeres con edad avanzada, las últimas investigaciones médicas indican que la densidad ósea aumenta de manera significativa cuando una mujer que padece problemas tales como las osteoporosis realiza ejercicios de fuerza, así que realizando una actividad de esta índole, el problema puede disminuir considerablemente.

     

·          Otro de los beneficios que se obtiene es que los síntomas del SPM o disturbios en el ciclo menstrual tales como el dolor abdominal, la retención de líquidos, el apetito compulsivo, y los cambios en el estado de animo, sean menos severos que en las mujeres sedentarias.

        

·          Cuando se adopta un régimen de entrenamiento y una nutrición adecuada como un estilo de vida saludable, durante el embarazo las mujeres presentan menos complicaciones antes y después del parto, y contribuyen a que su bebé sea más saludable.

No olvidemos también que la nutrición supone un gran porcentaje del éxito en cuanto al logro de los objetivos que deseamos alcanzar. Así que el adoptar un programa de alimentación encaminado a dichos objetivos debe ser una prioridad si se desea obtener ganancias de masa muscular o una disminución de grasa corporal.

 

 

 

La zona abdominal, la dorsal y tricipital, son depósitos de grasa en casi todas las mujeres, por lo tanto hay que planificar un entrenamiento adecuado. Combinando un programa de entrenamiento aeróbico y de fuerza conseguiremos tonificar esas zonas que tanto preocupan a las mujeres. Combinándolo con mejoras en la alimentación lograremos reducir la grasa de esas zonas.

Embarazo y post-parto

Antes de empezar cualquier actividad física, hable con su médico. No todas las mujeres embarazadas deben hacer ejercicio, especialmente si tienen riesgo de parto prematuro o sufren de una enfermedad seria, como del corazón o de los pulmones. Por lo tanto, cualquier embarazada debe consultar con su profesional de la salud antes de empezar un programa de ejercicio.

 

 

El ejercicio ayuda a las mujeres embarazadas a evitar la diabetes gestacional, un tipo de diabetes que a veces se desarrolla durante el embarazo. El ejercicio puede ayudar a desarrollar la resistencia necesaria para el parto y el alumbramiento. El ejercicio puede realzar el bienestar y promover la recuperación después del parto.

 

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